Si la producción de oro del Perú del 2009 se hubiera repartido entre los más de 28 millones de peruanos, hubiera alcanzado para que cada uno se haga una cadena o una medalla de unos siete gramos.
Según el Ministerio de Energía y Minas, en el 2009 se produjeron 182,4 toneladas, sin contar la minería informal o ilegal. Para los expertos en este tipo de minería, Guillermo Medina y Miguel Santillana, la producción informal fluctúa entre el 12% y 18% de la formal, unas 26 toneladas en promedio.
En total, la producción de oro del 2009 superó fácilmente las 200 toneladas.
Por ese volumen, que genera un movimiento económico de más de US$7.000 millones al año, el oro se ha convertido en el principal bien de producción y de exportación del Perú. Según el presidente del Simposium Internacional del Oro, José Miguel Morales, también se ha convertido en el principal generador de impuesto.
Aseguró que el año pasado la minería aurífera pagó alrededor de US$1.500 millones de Impuesto a la Renta, de los cuales la mitad fue para el Gobierno Central y la diferencia al canon minero.
Con esa producción, el Perú ocupa el sexto lugar en el mundo entre los productores. Nos ganan países como China, Australia y Rusia, que son hasta ocho veces más grandes. Según el ministro de Energía y Minas, Pedro Sánchez, gracias a las futuras inversiones el Perú podrá recuperar el quinto lugar (que alcanzó el 2005, cuando la producción formal llegó a las 208 toneladas) antes del 2015.
El investigador de la Universidad de San Marcos, Jorge Manco Zaconetti, refirió que la minería de oro ha crecido rápidamente gracias al precio y a su altísima rentabilidad. Comentó que, en el 2001, Yanacocha y Barrick eran rentables con un precio de US$300 la onza. Ahora, su rentabilidad se triplicó —agregó— con un oro a más de US$1.130 la onza.
¿Y EL BANCO DE ORO?
Cuando Antonio Raimondi señaló que el Perú era un mendigo sentado en un banco de oro, seguramente lo dijo en un sentido amplio. Pero valgan verdades, también puede tomarse a la letra, pues en todo el Perú hay oro. “No hay departamento en que no haya una explotación de oro, ya sea formal o informal”, aseguró el investigador del Instituto Perú de la Universidad de San Martín de Porres, Miguel Santillana.
Aunque el Ministerio de Energía reconoce la producción aurífera en 16 regiones, lo cierto es que —según Santillana— hay explotaciones en la costa, gran parte de la sierra y la selva. También, en Lima (Carabayllo).
De todo el Perú, Cajamarca ha demostrado ser la región con más potencial. Yanacocha ha extraído hasta ahora más de 30 millones de onzas de oro y, además, la mayoría de los proyectos se ejecutarán en esa región. Sin embargo, según el ministro Sánchez y José Miguel Morales, la región Moquegua podría convertirse en otro polo aurífero.
MÁS PROYECTOS
Según Morales, presidente del Comité Aurífero de la Sociedad Nacional de Minería, en los próximos tres o cuatro años se invertirán unos US$4.500 millones en proyectos auríferos.
Explicó que esos proyectos consolidarán Cajamarca como el centro de mayor producción en el Perú. Solo el año pasado, las minas que operan en esa región extrajeron el 37,5% de la producción total. Según el Ministerio de Energía, a partir del próximo año y hasta el 2014 empezarían a operar las minas Conga, La Granja, Chaquicocha, La Zanja, Tantahuatay, en Cajamarca. Asimismo, La Arena en La Libertad, Ollachea en Puno y Pucamarca en Tacna.
La búsqueda de nuevos yacimientos continúa en todo el país, aunque con resultados poco positivos hasta ahora. No obstante, la Cordillera del Cóndor, en Amazonas, tendría un gran potencial aurífero. Antes de que fuera expulsada por las comunidades amazónicas aguaruno-huambisas —que no autorizaron su actividad— la minera Afrodita habría logrado confirmar la presencia de oro en esa zona. Incluso, Osinergmin suspendió sus operaciones porque no pudo acreditar la propiedad del terreno que pretendía explorar. En respuesta, la empresa aseguró que tenía toda su documentación en regla.